Las existencias de contenedores vacíos comienzan a agotarse en los Estados Unidos y Europa. Un número considerable ha sido inmovilizado en China como resultado del COVID-19. Esto sin duda comienza a afectar las tarifas de los fletes marítimos de marzo y abril.

 

Muchos contenedores, llenos y vacíos, están actualmente inmovilizados en China luego del brote de COVID-19. Son 2 los factores principales, por un lado la producción en muchas fábricas todavía se encuentran a un nivel minimo de trabajo y además las restricciones en China han impedido la entrega y recolección de bienes en las diferentes fábricas.

La situación es particularmente crítica para los equipos Reefers. Varias compañías navieras han anunciado que están aplicando recargos para tener en cuenta la congestión en los puertos chinos. Maersk y CMA CGM, por ejemplo, se encuentran entre ellos.

 

Efecto del COVID-19 en la disponibilidad de contenedores: Una situación preocupante en los puertos

 

En los Estados Unidos y Europa, este síndrome de escasez de equipos se está sintiendo principalmente en depósitos interiores, donde hay una gran falta de contenedores vacíos.

La situación también es preocupante en los puertos, donde las importaciones han estado muy por debajo de lo normal desde el comienzo de la crisis. Este período del año ya es uno en el que el umbral de disponibilidad de equipos tiende a ser bajo en cualquier caso en Europa. Durante el Año Nuevo chino, las compañías navieras cancelan las llamadas a los puertos para adaptarse a la desaceleración de la economía china. Pero, este año, esta fase se ha extendido debido al COVID-19.

Esto situación afecta directamente a los precios de servicios inland (terrestres). La escasez de contenedores en depósitos está obligando a los cargadores a pagar los viajes de regreso en casi todos los casos, lo que no es una práctica operativa normal.

 

El efecto sobre las tarifas de los fletes

 

La falta de contenedores disponibles, junto con el bajo número de salidas de barcos anunciadas en los próximos dos meses en un contexto de fuerte demanda, inevitablemente dará como resultado aumentos en las tarifas de fletes marítimos y los costos generales de transporte de las exportaciones europeas en marzo y abril. Esto ya es obvio para los mercados que han comenzado a anticipar el fenómeno.

Las empresas más inclinadas estratégicamente pueden cambiar sus hábitos y cargar grandes cantidades de contenedores vacíos desde China, mientras que todavía hay tiempo y espacio a bordo de los buques que permite hacerlo fácilmente. Una vez que se haya reanudado la producción china, probablemente al 120% o 130% para recuperar el tiempo perdido, será demasiado tarde y como resultado el movimiento del péndulo será aún más violento.

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