El comercio internacional hace que el mundo funcione, pues sólo él mueve 90% de las mercancías, materias primas, medicinas, alimentos y más, alrededor de todo el mundo. Es por eso que, aún a pesar de la situación por la que atraviesan casi todos los países del planeta a causa del COVID-19, el comercio internacional no puede ni debe parar.

 

Recientemente Guy Platten, secretario general de la ICS dirigió una carta abierta a la OMS, ONU y sus delegaciones relacionadas con el comercio internacional y transporte marítimo, con el fin de solicitar sea discutido con los países miembros, la importancia de mantener abiertos los puertos y en pleno funcionamiento. Esto con el fin de para recibir a los buques que transportan medicinas, provisiones alimenticias, materias primas, bienes y productos, necesarios para combatir la situación de salud pública que se afronta, entre otras cosas.

Y por su parte, Kitack Lim, secretario general de la OMI en una declaración pública, aseveró que «es de gran importancia que el flujo de comercio por mar no se vea interrumpido innecesariamente.  Al mismo tiempo, la seguridad de la vida en el mar y la protección del medio ambiente marino también deben seguir siendo primordiales«.

Es por eso que si se toman todas las consideraciones y medidas preventivas dadas por la OMS, el comercio internacional a través del transporte marítimo puede llevarse a cabo con normalidad, siempre que todos los involucrados en el proceso, incluyendo los gobiernos, se comprometan a cumplir acuerdos tanto en tierra como en mar.

 

En cifras, ¿qué representa detener el comercio internacional por efecto del COVID-19?

 

Aunque es muy pronto para determinar con certeza cuál es el costo que el comercio internacional tiene que pagar a causa de la pandemia del COVID-19, que aún se sigue expandiendo por el mundo, varios expertos han podido estimar algunas cifras:

 

  • China detuvo sus fábricas por largo tiempo haciendo que sus índices de producción disminuyeran al menos 22% el primer mes, lo que conllevó a que sus exportaciones sufrieran una reducción de 2%. Esta desaceleración pudiera estar provocando la disminución aproximada de US$ 50 mil millones en las exportaciones de las cadenas de valor a nivel mundial. ¹

 

  • El 20% del comercio global de productos para la industria manufacturera global se produce en China, por lo que cualquier interrupción (cuarentena, cierre temporal de fábricas, aislamiento, prohibición de viajes, fronteras cerradas, etc.) afecta sustancialmente a los demás productores y fábricas del resto del mundo. ²

 

  • El estimado de ganancias no recibidas semanalmente, se estima por el orden de los US$ 350 millones y una reducción en la disponibilidad de contenedores, alrededor de unos 350 mil, a consecuencia de la cuarentena de los buques en puertos. ³ 

 

  • El indicador financiero por el que se rigen las navieras top (EBITDA) proyecta una reducción entre 6% y 10% para este año, en comparación con el crecimiento del casi 40% registrado en 2019. ⁴

 

  • Los viajes en blanco desde China, darían como resultado 1.9 millones menos de TEU en el volumen total de 2020. Sólo en marzo las navieras han cancelado 82 rutas en el Pacífico y otras 54 entre Asia y Europa, es decir, unos 198.500 TEU´s menos en un solo mes. ⁵

 

China se convirtió desde hace poco más de una década en el núcleo central para la operatividad de otros mercados, y el panorama actual ha dejado al descubierto que para la economía mundial es indispensable, por lo que queda justificado ahora más que nunca que, a pesar del COVID-19, ¡el comercio internacional no puede parar!

 

 

Fuentes:

¹ ʸ ² www.untacd.org

³ www.ics-shipping.org 

www.moodys.com 

www.america-retail.com/tag/sea-intelligence-maritime-consulting